El
objetivo de esta tesina es inferir la postura desde la cual se construyen las
noticias relacionadas con el conflicto entre Uruguay y Argentina que se originó
tras la instalación de fábricas de pasta de celulosa en la margen oriental del
río Uruguay, a través del análisis y la interpretación del discurso informativo
del bisemanario “Zona Oeste” de Fray Bentos y del diario “El Día” de
Gualeguaychú.
Facultad de Ciencias de la Comunicación y de la Educación
Licenciatura en Periodismo
-
6. 1. El proceso de producción de noticias
Los medios de
comunicación son, según Lalinde Posada[1],
“el lugar en donde se produce la realidad de las sociedades industriales
contemporáneas”; porque la
construcción de los discursos por parte de los medios permite, a partir de su
enunciación, hacer ver, incluir o excluir, calificar, descalificar o legitimar,
confirmar o transformar la visión de mundo[2].
Como afirma Van Dijk, "la mayor parte de nuestro conocimiento social y
político, y nuestras opiniones sobre el mundo, proceden de docenas de
reportajes, de informaciones que leemos y vemos cada día”[3].
Dentro de
este análisis, el lenguaje ocupa un lugar central, porque la forma como se
construye socialmente la realidad es asignándole sentido, es decir, nombrándola[4].
En una de sus
obras Martínez Albertos[5]
sostiene que “para que haya noticia periodística, para que se produzca ese
fenómeno social que llamamos periodismo, el primer requisito es que unos
emisores-codificadores seleccionen y difundan unos determinados relatos para
hacerlos llegar a unos sujetos receptores, que guardan dichos mensajes con la
esperanza de hallar en ellos una satisfacción inmediata o diferida, mediante la
cual consiguen elaborar un cuadro de referencias personales válido para
entender el contexto existencial en el que viven. Convertir un hecho en noticia
es una operación básicamente lingüística, que permite cargar de determinado
significado a una secuencia de signos verbales -orales o escritos- y no
verbales, es la tarea específica de unos hombres y mujeres que actúan como
operadores semánticos: los periodistas”.
Entendido de este modo, el producto periodístico no
es un espejo de la realidad y tampoco una mera reproducción de la realidad,
sino que contribuye a su construcción o modificación. “El proceso productivo
noticioso podría describirse como una cadena que se inicia con los
acontecimientos del día -la materia prima- con los cuales el periodista
construirá la noticia -proceso de producción- que llegará al público
–consumidor”[6]. Todo
este proceso se lleva a cabo, principalmente, a través del lenguaje
[1] Lalinde Posada, Ana María, “Las
industrias culturales. Comunicación, Identidad e Integración. La noticia:
construcción de la realidad". Opción, México. 1992. p. 51.
[2] Velasco, Daniela y Contreras Laura; Las nuevas configuraciones de la protesta social: la toma de la Planta de Repsol YPF en
Comodoro Rivadavia. Papeles de
Nombre Falso, http://www.nombrefalso.com.ar/index.php
p. 47.
[3] Dijk, Teun Van. La noticia como discurso. Comprensión, estructura y producción de la información. Citado en:
Foro de Periodismo Argentino, Periodismo
de calidad: debates y desafíos. Capítulo II. De la Torre , Lidia y Téramo, María
Teresa. Investigación sobre calidad
periodística en la
Argentina. La Crujía ediciones, Buenos Aires, 2007. p. 51.
[4] Lalinde Posada, Ana María, op.
cit., p. 51.
[5] Citado en: Rodrigo Alsina, Miguel.
“La Construcción
de la noticia”, capítulo II: “La
Producción de la
Noticia ”. www.perio.unlp.edu.ar/radio1/linkprincipal/bibliografia/bibliografiaenlaweb/miguelrodrigoalsina.doc
[6] Foro de Periodismo Argentino, Periodismo
de calidad: debates y desafíos. Capítulo II. De la Torre , Lidia y Téramo, María
Teresa. Investigación sobre calidad
periodística en la
Argentina. La Crujía ediciones, Buenos Aires, 2007. p. 51.
6. 2. Criterios para la selección de los acontecimientos
Para determinar qué es noticia
y qué no, el periodismo se apoya en diferentes jerarquizaciones. En su libro
“Periodismo, Noticia y Noticiabilidad”, Stella Martini describe este proceso de
la siguiente manera: “La selección y
clasificación de los acontecimientos que serán noticia se apoya en los ejes
información-sociedad, en términos de necesidades y expectativas, y de
reconocimiento-realidad, en términos de verosímiles que constituyen la realidad
cotidiana, y tiene que ver con los valores de noticiabilidad de los que se
carga en cada situación y en cada medio en particular. Los mass media van a
enmarcar los acontecimientos y de esta forma van a expresar una valoración del
hecho[1]. Sobre este último concepto Miguel Rodrigo Alsina
agrega que “en la
transmisión de una noticia no sólo se da la información sobre el
acontecimiento, sino también la importancia del mismo”[2].
La noticiabilidad “está
constituida por el conjunto de requisitos que se exige a los acontecimientos,
desde el punto de vista de la estructura del trabajo en los aparatos
informativos y desde el punto de vista de la profesionalidad de los
periodistas, para adquirir la existencia pública de las noticias”[3].
Los valores/noticia son cualidades de los acontecimientos que se utilizan como
criterios para seleccionar, entre el material disponible, los elementos dignos
de incluirse en el producto final y como líneas para la presentación del
material. Los criterios de noticiabilidad responden a la pregunta: ¿Qué acontecimientos son interesantes,
significativos, relevantes para ser transformados en noticia?, y la
respuesta está estrechamente ligada a la imagen del público que tienen los
periodistas, al grado de implicancia que los periodistas creen que el
acontecimiento tiene para el público[4].
En ese sentido, el criterio con
el que coinciden en mayor medida los analistas del newsmaking[5]
es el de proximidad desde tres perspectivas: proximidad geográfica, emocional y
consecuencia. El criterio de proximidad supone que la implicancia del público
se incrementa cuando el acontecimiento es geográficamente próximo y/o cuando el
impacto emocional es más fuerte y/o cuando mayor es el número de involucrados o
afectados por el acontecimiento (Wolf, 1987; Rodrigo Alsina, 1996; López, 1995;
Tuggle, Carr y Huffman, 2001; Bond 1969)[6].
Lalinde Posada hace referencia
a criterios relativos al producto, los cuales corresponden a la disponibilidad
del material. La noticia debe ser un material fácilmente manejable dentro del
curso normal de los procesos productivos. Sin embargo, el criterio clave
relativo al producto es aquel emanado de la ideología que afirma que las malas
noticias siempre son buenas noticias, lo que coloca como noticiable todo
aquello que representa una desviación o infracción al curso normal de las
cosas.
La disponibilidad del material
está ligada al criterio de la competencia, que se fundamenta en el hecho de que
cada día hay más medios que producen noticias y de ahí la presión por lograr
exclusivas[7].
Pierre
Bourdieu[8]
sostiene que la competencia (…) adquiere la forma de una rivalidad
temporal por la primicia informativa, por ser el primero (…) Esta especie de
presión simultánea que los periodistas ejercen unos sobre otros, tiene una
serie de consecuencias que, a su vez, se traducen en elecciones, ausencias y
presencias”.
En el conjunto de
valores/noticia deben incluirse también las fuentes, que son el origen y
fundamento de las noticias. El acceso a fuentes fiables y la equidad que se
establezca entre ellas en cada noticia, constituyen un valor noticioso y un
factor determinante respecto de la calidad de la información, ya que “la
potencia informativa del periódico se pone de manifiesto (…) en el número, la
calidad, y el pluralismo de sus fuentes de información” (López: 1995)[9].
[1] Martini, Stella. Periodismo,
noticia y noticiabilidad. Grupo editorial Norma. Buenos Aires, 2000. p. 32.
[2] Rodrigo Alsina, Miguel. “La Construcción de la
noticia”, capítulo II: “La
Producción de la
Noticia ”. www.perio.unlp.edu.ar/radio1/linkprincipal/bibliografia/bibliografiaenlaweb/miguelrodrigoalsina.doc
[3] Wolf, Mauro citado en: Lalinde Posada, Ana María, op. cit., p. 134.
[7]Lalinde Posada, Ana María, op. cit. p. 137.
[8] Bourdieu, Pierre. “Sobre la
televisión”. Editorial Anagrama S.A., Barcelona, 2000. p. 38.
6. 3. El producto noticia
En muchos manuales sobre teoría del
periodismo la noticia aparece como la construcción de lo que sucedió. Escudero
la denomina como la construcción particular del discurso de información que
selecciona los sucesos factuales y generalmente públicos, en un mundo posible
supuesto como real, bajo un formato gráfico-temático establecido e
identificable: tiene un título que presenta el topic o argumento principal a
desarrollar; este título puede operar directamente con un preconstruido
lingüístico y cognitivo compartido con el lector; los copetes que cumplen una
función de sumario y un dispositivo muy estable y repetitivo que encuadra los
diferentes temas con una articulación elegida por el periódico en función de su
formato[1].
Si se toman en cuenta los
valores que rigen la noticiabilidad, la noticia puede ser definida como la construcción periodística de
un acontecimiento cuya novedad, imprevisibilidad y efectos futuros sobre la sociedad lo
ubican públicamente para su reconocimiento. Van Dijk le agrega la marca de
"categoría ambigua", y la explica como "la nueva información tal
como la proporcionan los medios y tal como la expresan los informes
periodísticos”[2].
La noticia ayuda a constituir
la sociedad
como fenómeno social compartido, puesto que en el proceso de describir un
suceso, define y da forma a ese suceso. La noticia está definiendo y
redefiniendo, constituyendo y reconstituyendo permanentemente fenómenos
sociales[3].
La noticia se convierte así en el marco con el cual las sociedades modernas
definen gran parte de su realidad: tiende a definir qué se quiere saber, qué se
necesita saber y qué se debe saber acerca del mundo. La responsabilidad de
conformar este marco la tienen los medios de comunicación en tanto organizaciones
complejas y los informadores en tanto profesionales.
La
posibilidad que tiene la noticia de dar forma al conocimiento o de proporcionar
un marco de interpretación del mundo, se produce gracias a que ésta tiene la
capacidad de impartir a los hechos un carácter público, en tanto transforma
meros sucesos en acontecimientos abiertos a la discusión. La noticia tiene la
capacidad de coordinar las actividades en el interior de una sociedad compleja
en tanto hace disponible información que de otra manera sería inaccesible[4].
Miguel
Rodrigo Alsina objeta la definición de “hecho verdadero” que Martínez Albertos
da a la noticia, afirmando que la noticia no es un hecho sino, más
propiamente, la narración de un hecho y que la veracidad de la noticia es un
tema absolutamente cuestionable. “Hay noticias falsas, y no por ello dejan de
ser noticia. El concepto de noticia no lleva inserto el concepto de verdad”[5].
[1] Escudero Chauvel, Lucrecia,
“¿Quién es el autor de las noticias? Acerca del contrato mediático de la información”, Revista Sociedad, nº 11, agosto 1997,
Facultad de Ciencias Sociales / UBA.
[2] Martini, Stella, op. cit., p. 33.
[3] Tuchman, G., 1983.
Citado en: Rodrigo Alsina, Miguel. “La
Construcción de la noticia”, capítulo II: “La Producción de la Noticia ”. www.perio.unlp.edu.ar/radio1/linkprincipal/bibliografia/bibliografiaenlaweb/miguelrodrigoalsina.doc
[4] Lalinde Posada, Ana María. op. cit., p. 123.
[5] Rodrigo Alsina, Miguel. “La Construcción de la
noticia”, capítulo II: “La
Producción de la
Noticia ”. www.perio.unlp.edu.ar/radio1/linkprincipal/bibliografia/bibliografiaenlaweb/miguelrodrigoalsina.doc
6. 4. Huellas en el discurso
Según Eliseo Verón en cada
discurso siempre existen dos lecturas posibles: la del proceso de producción
-de generación- del discurso, y la del consumo, de recepción de ese mismo
discurso[1].
Las condiciones de producción de los discursos dejan huellas en el texto. Estas
huellas pueden ser de valoración, de interpretación, ideológicas de quien
produce el discurso, hasta huellas relacionadas con las condiciones sociales en
las que fue escrito.
Puntualmente,
el discurso informativo es, como todo discurso social, un texto que se compone de diversas materias
significantes y abarca una forma de abordarlo que remite a aspectos
extratextuales. Leer un texto tomando en cuenta la noción de discurso,
significa entenderlo en relación con otros discursos, pues no se termina en sí
mismo. Implica descubrirlo como un sistema de operaciones discursivas que
atraviesan la clasificación de los niveles sintáctico, semántico y pragmático[2].
Un mismo asunto puede ser
presentado a través de estructuras enunciativas muy diferentes que se expresan
de diversas formas -palabra oral, palabra escrita, sonidos, imágenes, etc., y
en cada caso el enunciador se construye un lugar y posiciona de alguna manera
al destinatario. Quien se hace cargo de la enunciación deja huellas en el
enunciado y al producir el mensaje presenta su actitud respecto a él[3].
En palabras de Berelson[4],
“el periódico puede bien resaltar, bien ignorar el tema o su naturaleza
polémica; puede limitarse a una buena información sobre el tema, o bien puede
publicar comentarios en el editorial, tocando unos aspectos más que otros;
puede tratar el asunto con seriedad o con ligereza; puede apelar a los valores
comúnmente aceptados o bien omitir las implicaciones morales del tema”.
En ese sentido Verón distingue
dos niveles en el funcionamiento de cualquier discurso: el nivel del enunciado,
esto es aquello que se dice y pertenece al orden del contenido; y el nivel de
la enunciación que atañe a las modalidades del decir, a la manera de decir el
contenido[5].
[1] Verón, Eliseo. La semiosis
social” Fragmentos de una teoría de la discursividad. Bs. As.; Gedisa;
1987. Citado en: Zecchetto, Victorino (coordinador); Seis semiólogos en busca de un lector. Editorial La Crujía , Bs. As., 2008. p.
247.
[2] Zecchetto, Victorino (coordinador); Seis semiólogos en busca de un lector. Editorial La Crujía , Bs. As., 2008. pp. 246-247.
[3] Ibidem, p. 263.
[4] Berelson B. Content análisis in comunication research. Free Press, Nueva York,
1952. Citado en: Ander-Egg, Ezequiel, Técnicas de investigación social, Lumen, Buenos Aires, 1995. p.
333.
6. 5. El papel del público en la construcción de noticias
Los criterios de
noticiabilidad, además de utilizarse para seleccionar los acontecimientos que
serán convertidos en noticia, operan también “como líneas para la presentación
del material”[1]. De
manera que la imagen que los periodistas se forman de
su público entra en juego tanto en la etapa de selección de los
acontecimientos, función específica del gatekeeper[2],
como en la construcción de la noticia.
El público es el consumidor, el
eslabón final del proceso productivo noticioso, de ahí que la presentación de
la noticia tienda a adaptarse a la imagen que se tiene del público.
6. 5. 1. La relación medio – lector
Entre el discurso del soporte y
su público existe un nexo, y ese nexo es la lectura. El conjunto de las
estructuras enunciativas que conforman al soporte -relaciones texto/imagen,
formas de diagramación y compaginación, características de las imágenes, la
estrategia de redacción, etc.-, según Verón constituye el “contrato de lectura
que el soporte propone a su lector”[1].
De este modo, el medio no sólo construye noticias sino que también construye
una relación con sus lectores.
Umberto Eco [2]
habla de lector modelo, sostiene que
“un texto, tal como aparece en la superficie o manifestación lingüística,
representa una cadena de artificios expresivos que el destinatario debe
actualizar. En la medida en que debe ser actualizado, un texto está incompleto,
plagado de elementos no dichos, de espacios en blanco, de intersticios que hay
que rellenar y que quien lo emitió preveía que se los rellenaría y que los dejó
en blanco por dos razones: porque un texto es un mecanismo perezoso que vive de
la plusvalía de sentido que el destinatario introduce en él, y porque un texto
quiere dejar al lector la iniciativa interpretativa, aunque normalmente desea
ser interpretado con un margen suficiente de univocidad”.
Generar un texto significa,
según Eco, “aplicar una estrategia que incluye las previsiones de los
movimientos del otro. El autor deberá prever un Lector Modelo capaz de cooperar
en la actualización textual de la manera prevista por él y de moverse interpretativamente
igual que él se ha movido generativamente. Para ello recurre a ciertos medios:
la elección de una lengua, de un tipo de enciclopedia, de determinado
patrimonio léxico y estilístico, de una competencia enciclopédica específica”.
David Morley lo expresa de la
siguiente manera: “Un mensaje no es una simple ventana abierta al mundo, sino
que es una construcción (…) posee en su interior mecanismos significativos que
promueven ciertos sentidos (y hasta un sentido privilegiado) y suprimen otros:
éstos son los cierres directivos codificados en el mensaje”[3].
[1] Verón designa “lectores” a aquellos que llevan a cabo el
reconocimiento o consumo de un determinado soporte. Zecchetto Victorino.
(coordinador), op. cit., p. 262.
[2] Eco, Umberto. Lector in fabula. Lumen,
Barcelona, 1999. p. 80.
[3] Morley, David. Televisión,
audiencias y estudios culturales. Amorrortu editores, Bs. As. 1992. p. 42.
6. 5. 2. En busca de la legitimidad
Greimas
se refiere al “contrato mediático” como el tipo de contrato fiduciario “que los
medios de información escrita tratan de establecer con sus lectores de modo de
hacer aceptar a priori la verdad del relato vehiculado por el medio, pero
dejándole a posteriori la posibilidad de verificación”[1].
Una de las formas del contrato
mediático de la información es la relación de confianza entre el medio y sus
lectores. Dominique Wolton [2]
define a esta confianza como la “piedra angular de la legitimidad
periodística”, y agrega que “es respaldándose en esa confianza que los
periodistas pueden trabajar”. Según Escudero[3],
la percepción que el lector se hace de un mundo real o mundo empírico,
independientemente del funcionamiento discursivo y de los sistemas cognitivos
que ponen en juego los medios, es una trampa. En el mundo periodístico la
verdad es siempre discursiva, es el resultado de la coincidencia de los
relatos, de la alternancia y del contraste entre las versiones de las
desmentidas y las declaraciones, en síntesis, la verdad es un efecto de
discurso.
En ese sentido, el discurso
informativo produce un efecto de legitimación de su propia enunciación por
medio de la utilización de las fuentes. Los diarios se valen de las citas de
las fuentes para “asegurar el efecto de verosimilitud y para reforzar el lazo
de confianza con el lector”[4]. De manera que, como sostiene Lucrecia
Escudero[5],
el consumo de la información escrita es posible porque el lector se coloca en
una situación fiduciaria según la cual el enunciatario adquiere diferentes
grados de credibilidad. Lo que vuelve posible el contrato mediático es una
relación centrada en la confianza entre la producción y la recepción del medio
informativo.
[1] Escudero Chauvel, Lucrecia,
“¿Quién es el autor de las noticias? Acerca del contrato mediático de la
información”, Revista Sociedad,
nº 11, agosto 1997, Facultad de Ciencias Sociales / UBA.
[2] Wolton Dominique. Pensar la comunicación. Punto de vista para
periodistas y políticos. Prometeo Libros. Bs. As. 2007. p. 212.
[3] Escudero Chauvel, Lucrecia op. cit.
[4] Martini, Stella y Gobbi, Jorge. La
agenda de los medios y el reconocimiento del público: una propuesta de
discusión. Cuadernos de Teoría del Periodismo Nª26. “El debate sobre las
agendas periodísticas”, Bs. As, 1997.
[5] Escudero Chauvel, Lucrecia, op. cit.
6. 5. 3. Una mutua selección
Si se
reconoce la cultura como una trama de significaciones en la que los sujetos
inscriben y dan sentido a sus prácticas[1],
es posible comprender que el estudio y la formalización de cualquier proceso de
comunicación se articulan con la cultura en la que ocurre. En este punto, la
reflexión teórica sobre la noticia incluye también los sentidos de la cultura
del espacio público y de las prácticas ciudadanas.
Entendida
como proceso de retroalimentación, la comunicación reconoce al público como
actor en la producción de significados. Éste da sentido a los mensajes a través
de la propia subjetividad, de su inserción en una sociedad y una cultura
determinadas[2]. “El lector de diarios (…) elige su diario
según sus intereses, sus prejuicios y sus pasiones, pero también el diario
escoge a sus lectores, hay una mutua selección y una mutua adaptación”[3].
7. Palabras clave:
- Noticia: Publicación de la narración que
la prensa hace de los hechos.
- Construcción de noticias: Proceso de selección y elaboración de
los acontecimientos que serán publicados.
- Criterios de noticiabilidad: Valores que
el periodismo le otorga a los acontecimientos para seleccionar aquellos
que serán convertidos en noticia y parámetros para su posterior
publicación.
- Discurso informativo: Tipo de discurso
social, aquel perteneciente a la prensa.
- Público: El consumidor del producto
periodístico. Hacia quien va dirigido el discurso informativo y condiciona
su elaboración.
8. Marco Metodológico
Entre la producción y la interpretación del discurso existe una
simetría, porque un eventual destinatario del discurso lo va a interpretar según los hábitos que tiene él de producir su
propio discurso. Desde esta perspectiva, no interesa tanto lo que se dice
sino el modo
en que se lo dice; ni
importa tanto decir
lo que desea escuchar, sino decírselo del modo que lo quiere escuchar,
que es el
modo como él mismo lo utiliza[1].
A los efectos de interpretar el discurso informativo para
determinar la postura desde la cual los medios de Gualeguaychú y Fray Bentos
construyen las noticias relacionadas con el conflicto argentino-uruguayo, se
trabajará con la metodología del análisis de contenido.
Los estudios del análisis de contenido parten del supuesto
de que el hablar y el escribir son también, por sí mismos, una forma de
conducta social; porque en lo que los hombres dicen o escriben se expresan sus
intenciones, sus actitudes, su interpretación de la situación, sus
conocimientos y sus supuestos tácitos sobre el entorno[2].
[1] Magariños de Morentin, Juan. Fundamentos
para un análisis del discurso vigente en determinada comunidad en
función de facilitar la aceptación del discurso que se les dirige. www.magarinos.com.ar/esbozo_semiotico.htm#esbozo
[2] Ander Egg, Ezequiel. Técnicas de investigación social.
Colección política, servicios y trabajo social. Lumen. Buenos Aires. 1995. pp.
329 – 336.
8. 1. Corpus
Al universo de
esta investigación lo constituyen las
noticias relacionadas con el conflicto entre Argentina y
Uruguay, que fueron publicadas
en el diario El Día, de Gualeguaychú (Entre Ríos, Argentina); y en el
bisemanario Zona Oeste, de Fray Bentos (Río Negro, Uruguay).
La muestra
abarca el período comprendido entre el
9 de octubre de 2007 y el 9 de diciembre del mismo año. Se trata de los 30 días
previos y los 30 posteriores a la puesta en funcionamiento de la segunda de las
fábricas de pasta de celulosa que anunció su instalación en la costa
fraybentina, la finlandesa Botnia; ya que ENCE (Empresa Nacional Celulosa
España) detuvo su construcción y se retiró de Uruguay en septiembre de 2006. El
recorte temporal se basa en el propósito de medir si el inicio de operaciones
de esta fábrica modificó el tratamiento de la información.
En la noticia no hay una
apelación directa al lector, el autor asume un estilo impersonal de narrador
omnisciente, no recurre al lenguaje familiar sino a una lengua standard
donde los trazos personales de la escritura, su idiolecto, son anulados detrás
de la figura impersonal del “se” en una escala de despersonalización creciente.
Esta fórmula, generalizada por la práctica anglosajona de “objetividad” coloca
al medio como un macro-enunciador colectivo que se asume como anunciador ideal[1].
Esta imposición de distancia, esta pretendida objetividad del género es lo que
motivó a que en esta investigación se analizaran sólo noticias, dejando fuera
los editoriales y las notas relativas al ámbito de la opinión. Porque aún
tratándose del más despersonalizado de los géneros periodísticos, los
“constructores de noticias”, como denomina Van Dijk a los periodistas, “al
hacerse cargo de la enunciación, dejan huellas en el enunciado y al producir el
mensaje presentan su actitud respecto a él”[2];
incluso en el paso previo, en la selección de los acontecimientos ya hay un
primer recorte de la realidad donde está presente la subjetividad de quien
percibió esos acontecimientos. En definitiva, “los acontecimientos se
seleccionan pensando en lo que el público necesita” (Gans, 1980: 78)[3].
También fueron descartadas del análisis aquellas notas que
provengan de agencias de noticias nacionales y provinciales, ya que no fueron
redactadas por periodistas de los medios analizados. La tarea de las agencias
de noticias está destinada a los medios, no directamente al público[4].
[1] Chauvel, Lucrecia Escudero. ¿Quién es el autor de las noticias? Acerca
del contrato mediático de la información. Revista Sociedad, N º 11, agosto
de 1997, Facultad de Ciencias Sociales / UBA
[2] Zechetto, Victorino
(coordinador). Seis semiólogos en busca
de un lector. Editorial La
Crujía , Bs. As. 2008. p. 263.
[3] De la Torre ,
Lidia y Téramo, María Teresa. Periodismo de calidad: debates y desafíos.
Capítulo II Investigación sobre calidad periodística en la Argentina. FOPEA
Foro de Periodismo Argentino, La
Crujía ediciones. Bs. As. 2007. p. 52.
[4] Nota: Este punto puede objetarse con la afirmación de que los medios
eligen las noticias que publicarán de las agencias, lo cual es cierto; pero
quien redacta noticias para una agencia no lo hace pensando específicamente en
el público que finalmente termina leyéndola. Un periodista de agencia redacta
las noticias sin saber certeramente qué medio la publicará y, por lo tanto, a
qué público llegará.
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